Siglo XI. La iglesia fue profundamente reformada durante el siglo XVIII, pero sin embargo, se respetó y conservó su magnífico ábside.
Un ábside muy singular ya que ha unido en un mismo espacio la influencia lombarda y el característico friso de baquetones utilizado en las vecinas iglesias de Serrablo.
Son características del románico lombardo la galería de arquillos ciegos y las bandas longitudinales adosadas al muro que lo recorren de arriba a abajo. Éstas reciben el nombre de lesenas.
En el centro del ábside se sitúa una ventana de tipo abocinado con arco de medio punto. Estas ventanas permiten iluminar el altar y se caracterizan por que van estrechándose de fuera hacia dentro.
Sobre la galería de arquillos ciegos se sitúa el mencionado friso de baquetones muy característico de las iglesias serrablesas (Lárrede, San Juan de Busa, Oliván...)- Este friso lo forman un conjunto de elementos cilíndricos, llamados "rollos"
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