Siglo XI. Esta iglesia constituye un bello ejemplo del llamado románico lombardo. Su origen podría remontarse a la época visigoda por lo que puede ser considerada como una de las iglesias más antiguas de la comarca de Sobrarbe.
La construcción, de nave única, cuenta con una curiosa cabecera formada por tres ábsides en forma de trébol.
El único elemento decorativo que rompe con la monotonía y sobriedad de los muros y del ábside es un friso de arquillos ciegos. Este friso, es muy característico de las iglesias de influencia lombarda.
En el interior, destaca su decoración a base de pinturas murales con temas apocalípticos fechadas en el siglo XVI y que cubren tanto el alta mayor, como las bóvedas, los arcos y los muros.
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