Una de las villas medievales más bonitas del Pirineo Aragonés por su patrimonio y naturaleza es Aínsa. Se encuentra a 589 metros de altitud en la confluencia de los ríos Ara y Cinca y su casco urbano fue declarado Conjunto Histórico – Artístico en 1965, y no es de extrañar ya que un paseo entre sus calles nos conduce a época medieval ayudándonos a conocer la historia de la villa.
El castillo es un gran conjunto amurallado en el que destaca la Torre de Homenaje del sigo XI.Tiene un gran entramado de arcos de medio punto que sustentan el paseo de ronda. Cerca de este, en una explanada se puede visitar la Cruz Cubierta, monumento del siglo XVII conmemorativo de la batalla de la reconquista de Aínsa a los musulmanes. Desde lo alto del castillo hay buenas vistas del embalse de Mediano, de la Peña Montañesa y las Tres Sorores.
La Plaza Mayor fue escenario de numerosas ferias y mercados y sus grandes dimensiones, junto con sus porches de estilo románico y las casas que la rodean hacen que sea una de las plazas más espectaculares de España. Su iglesia parroquial dedicada a Santa María es de estilo románico sobresaliendo su torre en uno de los lados de la Plaza Mayor. A lo largo de las dos calles del casco antiguo se pueden admirar numerosos exponentes arquitectónicos como las fachadas de las casas Bielsa y Arnal del siglo XVI, el Portal de Arriba y el Portal de Abajo del siglo XIII y los restos de la antigua iglesia de San Salvador del siglo XVI.
El Museo de Oficios y Artes Tradicionales de Aínsa es uno de los más destacados de la Comunidad Autónoma por la calidad y la variedad de sus piezas. El Eco Museo – Centro de Visitantes se encuentra en el castillo y es un Centro de Interpretación que busca divulgar los valores de la fauna y naturaleza pirenaica. En la Torre del Homenaje se encuentra el Centro Micológico y el Museo de Maravillas Fósiles del Mar.
Desde Aínsa parten varios senderos , uno de ellos pertenece al GR 19 desde Aínsa a Muro de Roda. Otro nos lleva desde Aínsa a Santa María de Buil. Y un poco más largo el que nos lleva hasta San Victorián y termina en La Espelunca.
La fiesta más conocida de Aínsa es La Morisma y está declarada de Interés Turístico. En febrero se celebra la Feria de la Trufa Negra del Pirineo, en julio el Festival Internacional de Música Castillo de Aínsa y en septiembre la Expoferia de Sobrarbe.