Se encuentra situado en la carretera que une Aínsa, municipio al que pertenece, con Barbastro, en un desvío antes de llegar a la localidad de Mediano. Es un lugar escondido, en el que se respira tranquilidad. Tiene una gran muestra monumental del siglo XVI, la iglesia de la Asunción, que se encuentra al final del pueblo en un estado de dejadez, ya que hay desprendimientos de la piedra que la compone.
En sus calles arquitectura tradicional y muy cerca del pueblo las ermitas de San Hipólito y la de Santa Waldeska. Parece ser que durante el siglo XI había un castillo, pero ya no quedan restos.
Las fiestas se celebran para el 15 de agosto en honor a la Asunción.