Uno de los lugares con mayor encanto dentro del Valle del Ara, por su arquitectura popular, por su naturaleza y por sus tradiciones es el municipio de Torla. Se encuentra situada a 1.053 metros de altitud y es la puerta de entrada al Valle de Ordesa, uno de los senderos más turísticos del Parque Nacional. También desde Torla se accede al Valle de Bujaruelo.
En su casco urbano a parte de sus calles empedradas y sus chimeneas típicas de sobrarbe, se encuentran algunas muestras de arquitectura tradicional merecedoras de ser admiradas como la Casa Viú que tiene un patio rectangular al que se accede por un bonito portón y una capilla privada con portada adintelada que data de 1.563. La Casa Pintado tiene una portada en arco de medio punto y la clave labrada en forma de corazón del año 1.850. La Casa Ruba muestra un escudo sobre la clave en forma de delfines del siglo XVII. Destacan de la misma manera Casa Lardiés, Casa del Sastre o Casa Bun.
La iglesia de El Salvador es del siglo XVI, pero fue remodelada en el siglo XVIII donde ampliaron las naves laterales. Al lado de la iglesia se encuentra el Museo Etnológico de Torla que alberga objetos antiguos de la vida cotidiana, la ganadería y la explotación de la madera en esta zona. La visita a Torla se complementa con el Centro de Visitantes El Parador y el Centro Sensorial Casa Oliván.
En el parque de Torla, encontramos un panel interpretativo con los nombres de los principales picos frente a los que nos encontramos, como el Gallinero de Ordesa.
En los meses estivales parte desde el parking de Torla el autobús que sube hasta la pradera de Ordesa.
Entre sus tradiciones, está la Danza del Rapatán que es exclusiva de la villa y el Carnaval que se celebra en el mes de febrero.
Las fiestas mayores se celebran para el 12 de octubre en honor a la Virgen del Pilar.