Se trata del pueblo más alto del Pirineo Aragonés situado a 1.540 metros de altura sobre el nivel del mar. Su principal actividad económica es el turismo desde que en 1.970 se crearan las pistas de esquí de Cerler con modernas instalaciones y muy concurridas en invierno con la práctica del esquí y en verano con el funcionamiento del telesilla para poder subir a practicar senderismo y admirar los tres miles que nos rodean una vez en lo alto.
Subiendo hacia Cerler, antes de llegar hay que hacer una parada en un bonito mirador desde el que se divisa una gran panorámica, Benasque, Eriste y el valle que les rodea.
La historia del pueblo de Cerler ya viene de lejos, aparece citada en algunos documentos en el siglo IX. Su casco urbano está muy bien conservado y cuidado, con calles empedradas rodeadas de casa nobles del siglo XVI, con escudos en sus fachadas, portadas con arcos de medio punto e interiores muy bien cuidados. La iglesia parroquial pertenece al siglo XVI y tiene una torre campanario.
Las fiestas se celebran para el 10 de agosto en honor a San Lorenzo.