Muy cerca de Lárrede, en mitad de un prado se encuentra una de las iglesias más fotogénicas de la ruta de Serrablo.
La iglesia, asemeja según algunos un barco varado en mitad del mar. En este lugar, aunque no se puede probar debido a que no se han realizado excavaciones, debió existir un pueblo, siendo San Juan de Busa su iglesia parroquial.
Sobre la puerta de acceso se puede contemplar una curiosa decoración siendo ésta una singularidad que la diferencia del resto de iglesias del grupo. En uno de sus muros se puede contemplar un bello vano con arco de herradura, elemento utilizado por Amigos de Serrablo como logotipo. Gracias a esta asociación y a una serie de personas desinteresadas es posible conocer estas iglesias, ya que fueron los promotores de su restauración, conservación y promoción.
Desde San Juan de Busa podemos contemplar la Torraza de Lárrede, el pueblo de Oliván y algunas de las montañas de entrada al Valle de Tena.