El Río Ésera nace en el Valle de Benasque en el Macizo de la Maladeta a 2.500 metros de altitud y discurre su cuenca hasta su confluencia con el Isábena en la localidad de Graus. La visita a este valle comienza en el municipio de Campo ya que el Congosto del Ventamillo es la separación entre el Valle de Benasque y el Valle del Ésera.
Campo se abre para enseñarnos un lugar marcado por su historia ya que esta se remonta al siglo X, momento en que se levantó su iglesia, actualmente muy transformada tras el paso de los siglos. Antes de llegar a Santa Liestra y San Quilez donde su arquitectura popular sobresale por todas sus esquinas pararemos para llegar a través de un sendero de unos 20 minutos a la ermita de La Piedad, una de las más llamativas del valle por estar su campanario adosado al ábside. En Perarrúa y Besians hay que hacer una parada obligatoria para visitar sus puentes románicos bajo los que pasa el río Ésera y si nuestro turismo lo permite acercarnos al Mon de Perarrúa para visitar las ruinas de su castillo.
Una vez en Las Ventas de Santa Lucía nos desviaremos hacia la Puebla de Fantova para pasear por su casco medieval antes de llegar a uno de los castillos fortaleza más impresionantes del Alto Aragón, el Castillo de Fantova del que queda la torre cilíndrica y la iglesia románica de Santa Cecilia.
Graus es la capital de la comarca, donde encontraremos todo tipo de servicios y donde gracias a su patrimonio cultural podremos conocer mejor su historia. La Plaza Mayor es una de las más bellas de Aragón con casas y palacios decorados en sus fachadas con pinturas renacentistas y levantadas sobre soportales. La Basílica de la Peña es de estilo gótico y desde lo alto disfrutaremos de unas vistas maravillosas del valle. La iglesia de San Miguel conserva parte de estructura románica y por las calles que la rodean conservan su estructura medieval. El monumento a Joaquín Costa no podía faltar en el municipio grausino ya que fue él quien mando hacer el embalse de Barasona entre otras cosas. En la entrada a Graus se encuentra el puente romano.
Entre la cuenca del Cinca y el Ésera, se encuentran varios municipios. La Puebla de Castro tiene una bonita iglesia de estilo gótico aragonés y en sus inmediaciones se encuentra la ermita de San Román de Castro en un montículo sobre el Congosto de Olvena, es de estilo románico y está declarada Monumento Histórico Artístico. Cerca se encuentran también los restos de la ciudad romana de Labitolosa.
En Secastilla nos encontramos con un bello núcleo urbano medieval y de allí nos acercamos a Torreciudad, donde el Opus Dei levantó un gran Santuario sobre el embalse de El grado que es objeto de muchas peregrinaciones.
El Valle del Ésera es un lugar ideal para la práctica de muchos deportes de aventura con multitud de senderos históricos, rutas en BTT, deportes acuáticos en el embalse de Barasona y multitud de actividades de todo tipo.
Las tradiciones igual que en sus valles vecinos se suceden anualmente, las romerías, las fiestas tiñen las calles de armonía en los meses de verano, destacando las fiestas de Graus que están declaradas de Interés Turístico Nacional en las que se representa la famosa Mogiganga, una representación voluntaria de la gente del pueblo donde se representan varios temas acontecidos en la villa a lo largo del año entre disfraces y teatros.