El Valle del Noguera Ribagorzana se encuentra situado en la zona más nororiental de la provincia de Huesca haciendo frontera con la provincia de Lérida. El río Noguera Ribagorzana nace en las lagunas de Mulleras a más de 2.000 metros de altura.
Comenzamos en Aneto visitando este fabuloso valle lleno de sorpresas, y la primera de las sorpresas la encontramos en Aneto cuando después de dar un paseo entre sus calles accedemos tras 7 kilómetros al embalse de Llauset, un remanso de paz para los sentidos viendo como se refleja el Pico de Vallibierna (3.062 m) en sus aguas cristalinas, solo se escuchan las aves que pasan sobre nosotros. Continuamos hacia Montanuy porque este municipio es un gran mirador de todo el valle.
Hay que desviarse de la carretera principal para llegar a Bonansa, un municipio dedicado a la agricultura y la ganadería que cada vez está teniendo gran reclamo turístico gracias al turismo rural. Muchas de sus localidades estás deshabitadas guardando bonitas muestras de arquitectura popular.
Volviendo a la carretera principal continuamos dirección sur para llegar a Sopeira tras pasar el embalse de Escales. En Sopeira sorprende su naturaleza. Un lugar rodeado de montañas, en las orillas de un embalse que termina en un desfiladero y donde nos encontramos con el Monasterio de Alaón del siglo XI y declarado Bien de Interés Cultural, una de las muestras más importantes de románico de la zona.
En Arén volvemos atrás en el tiempo al conocer los restos de su intenso pasado encontrando yacimientos de huesos y huellas de dinosaurio en su término. Tiene una de las más importantes muestras barrocas en su iglesia parroquial y los restos de un castillo de época medieval en lo alto de una colina. En Cornudella de Baliera en su robledal de Transas hay grandes dólmenes y menhires.
Montañana es un gran Conjunto Medieval protegido por murallas, torres y pasajes abovedados. En lo más alto de el pueblo se encuentra la ermita románica de Nuestra Señora de Baldós y el la parte baja la de San Juan del siglo XIII y el puente medieval. Sus calles son empedradas y empinadas y la localidad es merecedora de una visita obligada en nuestro paso por la Noguera Ribagorzana.
En dirección Benabarre una parada en Litera, Viacamp, Tolva y Luzás con los restos de su castillo y su iglesia parroquial de estilo románico. En Benabarre destaca su castillo sobre un cerro alargado y muchas de sus construcciones son de estilo popular y entre sus calles pasadizos de gran interés.
En todo el valle se pueden practicar multitud de actividades como el senderismo ya que hay una amplia red de senderos, paseos a caballo o en BTT, piragüismo, la pesca… Muchos de los habitantes del valle hablan el catalán por la proximidad a Lérida.