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El territorio formado por los pueblos que integran el Valle de Tena y la Tierra de Biescas cuenta con un patrimonio natural y cultural de primer orden. Un paisaje excepcional donde se suceden lagos, picos que alcanzan los 3000 metros, saltos de agua y cascadas hacen de él uno de los lugares más bellos de l Pirineo aragonés.
Dotado de infraestructuras turísticas de primer orden , como sus estaciones de esquí de Formigal y Panticosa o su variada oferta de alojamientos y ocio han hecho que sea uno de los referentes del turismo aragonés.
Otro de sus alicientes son sus pueblos. Bellos pueblos de montaña, donde es recomendable pasear por sus calles para descubrir pequeños rincones con encanto donde se ha conservado y respetado la arquitectura tradicional. Sus recias casas pirenaicas, con sus imponentes chimeneas son fiel ejemplo de ello. Pueblos tranquilos en los que los campanarios de sus iglesias siguen marcando todavía el ritmo de vida.
El viajero que llega aquí por primera vez quedará abrumado por la variedad de actividades que es posible desarrollar y llevar a cabo: senderismo, escalada, BTT, descenso de barrancos, paseos a caballo o alquilar una canoa son sólo algunas de sus posibilidades.
Lugares como Lacuniacha, parque faunístico donde a través de un paseo por el bosque es posible descubrir algunas de las especies animales y vegetales más representativas del Pirineo o el Tren de Tramacastilla que cómodamente acerca al visitante hasta entornos naturales de gran belleza se unen a la oferta de spas con los que cuenta la zona.
Destino favorito de esquiadores presume de contar con la estación de esquí más grande España: Formigal con mas de 130 kilómetros esquiables. Panticosa, es una estación más familiar pero llena de actividades tanto en invierno como verano cuando es posible acercarse hasta los ibones (lagos) de Asnos y Sabocos de una manera sencilla.
Senderistas y montañeros tienen anotado este lugar en su agenda. Picos como Balaitus, la Gran Facha o los Infiernos superan los 3000 metros pero para los menos intrépidos también existe una completa red de senderos de diferente dificultad que acercan al caminante a lagos o miradores.
Después del esfuerzo la mejor opción es probar su rica y variada gastronomía en los diferentes establecimientos existentes, gastronomía basada en la cocina tradicional por supuesto.
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