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La parte más alta del Valle del Cinca está considerada L.I.C. debido a sus formaciones derivadas de la acción glacial y sus formaciones rocosas, además está lindando con el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.
El río Cinca nace bajo el glaciar de Monte Perdido continuando su camino por el Valle de Pineta, Bielsa, el congosto de las Devotas hasta llegar a Aínsa donde discurre a tierras más llanas. De la misma manera nace el río Bellos en las faldas de Monte Perdido, pasando por Cañón de Añisclo hasta juntarse con el Cinca en Escalona.
En el espectacular valle de Pineta se encuentra el Parador Nacional de Bielsa con unas vistas inmejorables del valle y rodeado de multitud de senderos para disfrutar del paisaje. Espierba y Javiere, dos lugares escondidos donde se respira paz esperan al visitante para mostrarle sus encantos arquitectónicos. Continuando a Bielsa merece una parada el embalse de Pineta para admirar sus aguas y las bordas que quedan en sus alrededores sobre verdes praderas.
Durante todo este recorrido de la cuenca del Cinca sus pueblos invitan a pasear entre sus calles para disfrutar de una arquitectura popular y en algunos casos moderna tras haber pasado unos episodios trágicos de la historia como en el caso de Bielsa con la famosa “Bolsa de Bielsa” o de Parzán durante la Guerra Civil.
En Labuerda tras visitar la bonita torre de la iglesia se coge un desvío hacia San Vicente de Labuerda, conjunto declarado “Bien de Interés Cultural” que alberga la gran joya del románico de todo el valle, la iglesia de San Vicente del siglo XII con un espectacular esconjuradero mirando hacia la Peña Montañesa.
Pocos kilómetros más abajo de Labuerda está el desvió a Tella donde se puede disfrutar de un magnífico recorrido en la Cueva de los Osos y no dejar de visitar su dolmen. Desde la carretera que va a Tella otro desvío nos transporta hasta los miradores de Revilla para admirar las espectaculares vistas que nos ofrece el Parque Nacional de Ordesa.
Saliendo a la carretera nacional siguiendo hacia el sur, en Laspuña el Museo de las Navatas y la madera nos adentra en esta tradición que año tras año cobra mayor importancia. Antes de llegar a Aínsa, desde Escalona cogemos el desvío hacía Puértolas, para llegar hasta Escuaín, que da nombre a uno de los valles del Parque Nacional, visitamos Puértolas y Bestué que no nos dejarán indireferentes.
Debajo de Puyarruego el río Bellos es un lugar ideal como zona de baño y desde lo alto de pueblo las vistas son maravillosas, además andando entre sus calles llegaremos a la Casa de los Bardají.
Durante todo el valle sus tradiciones no están tan conservadas como en valles cercanos, como es el caso del valle de Gistaín ya que su historia no ha dejado que perduren en el tiempo, aunque poco a poco se van recuperando y van cobrando más protagonismo, como el Carnaval de Bielsa, el más famoso del Pirineo Aragonés.
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